domingo, 30 de diciembre de 2012

Otra lista que nadie necesita



Estoy de vacaciones (muy) lejos de mi estante de discos, lo cual no sería tan grave (*tengo material de reserva) si no fuera por la laxitud-entre-Fiestas y el calor agobiante de la Pampa Húmeda, que atentan contra la mejor voluntad bloggerística. Por eso, para que este espacio tenga continuidad, me decidí por la misma salida a la que recurren TODAS las redacciones periodísticas para maquillar su propia languidez en esta época del año: una lista con lo mejor de los últimos doce meses. 


Hace años ya que no leo las listas de „lo (supuestamente) mejor del año”. Bah, sí lo hago, pero con  desdén. Por más que uno haya levantado por décadas las banderas de una pretendida curiosidad (*en términos de no conformarse con lo que aprueba el consenso de las masas y seguir buscando música nueva y excitante en las grietas), la sensación de que en el rock y el pop todo lo nuevo viene con una fecha de vencimiento cada vez más cercana, es algo decepcionante. Como bien decía el estribillo de uno de mis temas favoritos de una de mis bandas favoritas: “Hip today, you’ll be gone tomorrow...”. ¿Reaccionario? Y sí… tal vez… un poquito… obligado por las circunstancias, la dictadura de los hipsters y eso…

martes, 18 de diciembre de 2012

Justo lo que necesitaba


Debe haber sido durante uno de los recreos de aquel viernes. José Luis me dijo que tenía dinero para comprarse “un par de discos” el sábado y me preguntó si podía recomendarle algunos. Yo nunca había escuchado hasta ese momento a The Cars, pero 1)sabía que eran una banda new-wave con trayectoria y 2)su disco “Heartbeat City” llevaba semanas bien arriba en la fotocopia del ranking de Billboard que pegaban en la vidriera de nuestras disquerías preferidas... a los 15 años algunos solíamos pensar que esos eran indicadores de algo bueno. Al reencontrarnos el lunes siguiente lo primero que hizo fue agradecerme eufóricamente por sugerirle justamente ese disco; en cambio, creo que se le desfiguró el rostro para reprocharme el haberle recomendado también “Undercover” de los Rolling Stones, un álbum que -según él- era tan horrible que yo tendría que hacerme cargo de lo que le había costado.