Por cierto, no se trató de una oferta, pero fue el CD
que me auto-regalé con motivo de mi reincidencia en la paternidad, allá por
marzo de 1997. Curiosamente, unos pocos años después encontré un par de
ejemplares en una batea de superofertas, con los cuales pude compensar de
manera más que decorosa algunos favores recibidos de parte de amigos.
Tiene un sonido a todas luces mejorable. Algunas
cositas relacionadas a la composición y los arreglos delatan el espíritu
(técnico) de la época en que fue producido. Estoy escuchándolo por
quinchigésima vez, sin embargo es la primera en por lo menos 6 años. Compruebo
que -a pesar de las observaciones hechas arriba- me encanta.