Uno de los
pilares de este blog es el poder relacionar determinados discos de mi colección
con retazos del anecdotario personal, amén de la característica particular de
haberlos conseguido a precio de oferta. Desde ese puñado de condiciones
previas, „The next day“ de David Bowie no debería tener lugar alguno en este
espacio y sin embargo... Podría decir que, si bien no se ha tratado de una
oferta en términos de “ganga”, la rebaja conocida como “oferta lanzamiento” ha
sido generosa esta vez. Y es la edición limitada, con tres bonus tracks.
Respecto a una
posible relación personal con el álbum en cuestión: no hace un mes que está en
la calle y apenas una semana que está en mi casa... digamos que no ha habido
tiempo para incubar sentimientos. Décadas atrás podría haber escrito un tratado de loas sobre “The game”
horas después de haberlo recibido, pero resulta que lo pasaban todo el tiempo
en la radio y yo había estado esperando durante semanas (¿meses?) tenerlo. De “The
next day”, en cambio, ni siquiera esperaba que fuera a existir alguna vez. Bah,
en lo más íntimo sí, pero como expresión de deseo con una cuota importante de
resignación. El caso es que, tras el sorpresivo anuncio coincidente con su 66to
cumpleaños, aquí están Mr. Bowie y su nuevo disco. Bien vale entonces una excepción a las reglas.
