No me pregunten cuál fue el cuarto, pero de cuáles
fueron mis primeros 3 CDs me acuerdo perfectamente: el primero, “Jeff Beck’s Guitar Shop”, se lo encargué a una compañera de trabajo que viajaba a EE.UU.;
los dos siguientes llegaron apenas unas semanas después dentro del equipaje de
mi novia, que había hecho un viaje hasta Tierra del Fuego y aprovechado las
ventajas de Ushuaia como zona franca, también a sabiendas que un portalápices
hecho de piñas de araucaria con la inscripción “Recuerdo de Ushuaia” era el
peor souvenir posible. Ah, los discos: “For Unlawful Carnal Knowledge” de Van
Halen y “On every street” de Dire Straits.
