Estoy de vacaciones (muy) lejos de mi estante de
discos, lo cual no sería tan grave (*tengo material de reserva) si no fuera por
la laxitud-entre-Fiestas y el calor agobiante de la Pampa Húmeda, que atentan
contra la mejor voluntad bloggerística. Por eso, para que este espacio tenga
continuidad, me decidí por la misma salida a la que recurren TODAS las
redacciones periodísticas para maquillar su propia languidez en esta época del
año: una lista con lo mejor de los últimos doce meses.
Hace años ya que no leo las listas de „lo (supuestamente)
mejor del año”. Bah, sí lo hago, pero con
desdén. Por más que uno haya levantado por décadas las banderas de una
pretendida curiosidad (*en términos de no conformarse con lo que aprueba el
consenso de las masas y seguir buscando música nueva y excitante en las
grietas), la sensación de que en el rock y el pop todo lo nuevo viene con una
fecha de vencimiento cada vez más cercana, es algo decepcionante. Como bien
decía el estribillo de uno de mis temas favoritos de una de mis bandas
favoritas: “Hip today, you’ll be gone tomorrow...”. ¿Reaccionario? Y sí… tal
vez… un poquito… obligado por las circunstancias, la dictadura de los hipsters
y eso…
Como este blog 1) no recibe muestras gratis, 2) no
sabe de modas, fechas de lanzamiento ni de cierre y 3) tiene como materia prima
(¡aunque no excluyente!) esos discos que provocan gran satisfacción por un
precio pequeño, ahí va (brevemente comentado) un rejunte arbitrario de mis
cinco botines más preciados de 2012 bajo la premisa del “deme 2” (*para los
esclavos del formato “Top10” > 5 x 2 = 10):
SUEDE:
Best of / Sci-fi lullabies
No importa que entre ambos compilados haya
superposiciones, porque los temas repetidos son buenísimos. No importa que la
mitad de la discografía de la banda esté minada de momentos sonzos, porque aún
así se deja destilar un par de docenas de joyitas brit con sello propio. Que la
selección de “Best of...” haya sido hecha por los mismos músicos y no por un
empleado de la discográfica mirando las estadísticas de venta, dice algo sobre
la subjetividad como un approach positivo.
INXS: The swing / Listen like thieves (*ambos „2011
Remastered“)
Mucha menos pátina ochentosa que lo que se podría
suponer. Solvencia y -ejem- swing al servicio de estribillos arañando el cielo.
Un cantante explosivo, hoy injustamente olvidado. Ampliaremos.
DAVID LEE ROTH: Eat’em and smile / Skyscraper
Ya escribí en detalle sobre el efecto adictivo de
estos discos. Sólo queda agregar que sigo a la búsqueda de “Sonrisa salvaje”,
la versión en castellano del primero.
THE DEAD
WEATHER: Horehound / Sea of cowards
Habiendo sido (bah, siendo) un escéptico confeso hacia
la inflada genialidad de los White Stripes, debo reconocer que los otros
pasatiempos musicales de Jack White me resultan bien simpáticos. Pronto más
reflexiones sobre estos diamantes en bruto.
TOM WAITS: Blood money / Alice
Estos dos discos fueron editados juntos. Y tienen un
puñado de denominadores comunes, aunque hayan servido para musicalizar puestas
teatrales sin conexión temática alguna. La cuestión es: si le encargás música a
Tom Waits, no esperes que él se adapte a los vericuetos de tu obra, porque lo
que él tiene a disposición es Waits en estado puro. Ni más ni menos. Por
suerte.
Desde el jardín de mi casa paterna, ligeramente
mareado por los vahos de un asado que va tomando forma, me despido -si Dios
quiere- hasta el año próximo (¡que tampoco falta tanto!), agradeciendo
especialmente al núcleo pequeño pero consistente de lectores leales y deseándonos un 2013 con buenas ofertas musicales y mejor vida.
Para todos.
¡Salud!





interesante, porque además esta lista tiene la originalidad de ser la única de 2012 que no incluye a Frank Ocean. Lo que opino de Suede ya lo sabes. Inxs siempre me gustó, pero el grado de empatía con la banda no fue siempre el mismo. Hutchence murió cuando la banda había dado un giro interesante. Con DAvid Lee Roth nos pasó lo mismo, nos fuimos p'al lado de Eddie y descubrimos esto tarde. De Suede y yo ya sabes demasiado. Y recuerdo haber disfrutado con mucha diferencia de "Alice" y "Blood Money", saliendo el primero ampliamente beneficiado. Eso hizo que el segundo casi no lo haya vuelto a escuchar. Abrazo y buen año!
ResponderBorrarDebo admitir que no suelo meterme de compras en el shopping de la black music (*Prince me gusta porque es un Zelig en el que conviven varios tipos, entre ellos un rockero tremendo). El hype al que han sometido a Frank Ocean en Europa es agobiante y ya bastante fea es la tapa del disco. Tal vez lo escuche cuando se calmen las aguas /// Haberle prestado seriamente la oreja a Suede -ya te lo dije- es un fruto típico de la interacción en las redes sociales: tu insistencia, la nota mezquina pero ganchera de Mariana Enriquez en RADAR... /// En su momento le dediqué un post sólo a "Blood money" porque el tema del disco tiene que ver con mi ciudad adoptiva y hasta con el hecho de que mi hija mayor fue a ver (junto a sus compañeros de curso y la profe de Literatura) la obra al teatro. PERO, para mi gusto y sin que los discos sean sustancialmente diferentes, coincido en que "Alice" le saca una cabeza a su gemelo. Le regalé también un ejemplar a mi viejo por Navidad y está chocho (*no tenía nada de Waits) /// Me parece que "Fear of music" podría pelar un Top3 o Top5 de 2012 también... /// Los agradecimientos y buenos deseos están en el post; retribuyo el abrazo.
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