domingo, 3 de marzo de 2013

Fragmentos del universo


En las próximas semanas aparece un álbum de Depeche Mode. Desde hace algunas semanas anda girando un tema nuevo que suena familiar, como otros temas de la banda que, al momento de su publicación, eran nuevos y sonaban igualmente familiares. Se les podría endilgar estancamiento. Pero no: con más de 30 años de carrera son una banda clásica, no se les exige una revolución por disco sino que estos tengan en mayor o menor medida los ingredientes que abonaron precisamente sus credenciales para ingresar al Olimpo de la aristocracia del rock.

Lo cierto es que “Heaven”, el tema nuevo, me gustó y me ha llevado a escuchar otra vez los últimos discos, entre ellos “Sounds of the universe”, que entra en la categoría de las ofertas no sólo porque lo recibí de mis hijos como regalo de Navidad en 2009, sino porque recuerdo que en aquel momento ya se había convertido en un ítem omnipresente en los estantes de rebajas de las disquerías.


Los álbumes de Depeche Mode desde 2000 hasta ahora (“Exciter”, “Playing the angel”, “Sounds of...”) tienen el elemento común de la rutina, en buena medida como si hubiera que mantener activa la empresa porque hay que pagar la escuela de los chicos. Sin embargo hay que constatar que, en el caso de los muchachos de Basildon, se trata de una rutina a muy alto nivel. Una forma de describirla -desde mi óptica personal, se entiende- sería postular que esos álbumes carecen del impacto y la consistencia que hicieron de “Songs of faith and devotion” (1993) y “Ultra” (1997)  imperdibles paseos nocturnos por senderos glamorosos pero austeramente iluminados.

Wrong by Depeche Mode on Grooveshark

Lejos está de mi intención convertirme con estas observaciones en exégeta de la banda, sobre todo teniendo en cuenta que mi acercamiento fue tardío y se apoya en un cesura totalmente arbitraria según la cual poco y nada de los que tenga que ver con su obra antes de 1990 me interesa. O sea que todo el período de romance con la imaginería s&m, el pulso marcial de sus sintetizadores secuenciados y todos esos elementos a través de los cuales supieron granjearse una sólida base de fans en los 80s, digo: salvo una lista bien breve de canciones, buena parte de eso me resulta indiferente. Prefiero los detalles orgánicos que comenzaron a formar parte de su sonido cuando tuvieron que replantear su norte, tras haberse transformado -en un caso similar al de U2- en una banda de estadios, con poco más por rascar del fondo de la olla de su propia fórmula musical. Así como U2 se reinventó en 1991 a través de “Achtung baby”,  Depeche Mode comenzó a barajar en “Violator” (1990) para dar de nuevo con “Songs of faith..” tres años más tarde: ¡guitarras distorsionadas!, ¡baterías acústicas!... rastros de mugre (bien estudiada, dicho sea de paso) sobre superficies sonoras que antaño solían lucir pulcras hasta la exasperación. No es casual que en la realización de “Achtung baby” y “Songs of faith...” haya estado involucrado el productor británico Flood, en cuyo curriculum figura más de un antecedente destacable en este asunto de la alquimia con máquinas y tracción a sangre.

Empecé a escuchar regularmente a Depeche Mode en 1997, después de haber mordido el anzuelo con el video de “Useless” en alta rotación en MTV y -last but no least- a instancias de Dunja, una alumna mía de español en aquella época y fan consecuente de la banda, que me proveyó discos (que luego yo terminaría comprando), además de acompañarme a un concierto de la banda al año siguiente. Cosas de la vida: el intercambio de expertise sobre Depeche Mode derivó en una amistad con Dunja cuyo punto culminante fue el haberme elegido como padrino de bautismo de su hijo.

Corrupt by Depeche Mode on Grooveshark

Volviendo a 1997: en una entrevista con Martin Gore en la revista Guitar World (a la que en aquel momento estaba suscripto), el hasta ese entonces compositor principal de la banda, hablaba sobre uno de los aspectos para mí más atractivos y particulares de su música: el blues. ¿El mismo tipo que hizo fama y fortuna idolantrando los sintetizadores y la creación a través de lo que pueda escupir una madeja de circuitos integrados? Sí, y no sólo eso: nada de blues de brillitos “estilo Las Vegas”, sino... bah, en estos casos nada mejor que la cita textual:

“Estoy interesado en todo tipo de música. Amo la música emotiva. Para mí, un cantante de blues solo con una guitarra es una de las cosas más conmovedoras. Amo a JohnLee Hooker, Son House y cosas por el estilo. Para mí, eso es blues. (...) esa cosa bien simple y despojada es realmente inspiradora.”

Come Back by Depeche Mode on Grooveshark

Ciertamente, clásicos instantáneos como “Personal Jesus” o “I feel you” viven no sólo de una performance vibrante (la de las versiones grabadas, que suele repetirse en vivo), sino del ADN simple del blues en su estructura armónica. Y resulta interesantísimo apreciar cómo esa escencia casi anacrónica del blues (que -justo es decirlo- no es ni por asomo el único género del cual abreva Gore como compositor) soporta el tratamiento al que Depeche Mode y sus productores de turno lo someten mediante estrategias más o menos audaces de alienación sonora.

¡Uy, me fui por las ramas y dejé “Sounds of the universe” en sala de espera! Encima los únicos rastros de tecno-blues están casi al final, en “Corrupt”... Y también quería escribir sobre la clara distribución de roles en la banda y de cómo Gore apela a imágenes bíblicas y... Cómo sea: “Sounds of...”, con su título híper-pretencioso, se queda en el estante de los discos no sólo por ser un regalo de mis hijos, sino porque a pesar de ser modesto en momentos memorables (*¡basta de vocablos empezados en „m“!), tiene ese puñado de temas ganadores que las bandas clásicas -en su carácter de tales- hacen de taquito y sin culpa.

5 comentarios:

  1. Es cierto que los últimos discos de DM son una continuación lineal del anterior, pero creo que ahí radica su encanto (resulta u misterio comprender por qué la prensa los juzga tan diferentes). Incluso se puede agregar a esa "linealidad" los discos de Martin Gore y Dave Gahan, ambos de 2003. Acá creo que coincidimos 100% en las etapas, lo previo a "Violator" no me interesa. Aunque: "Black Celebration" es uno de mis preferidos de DM; "People are peolple" es pegadiza; "Everything counts" lo mismo. No fui a verlos la última vez que vinieron, tocaban un día después de mis visitas a las ballenas de Madryn, y el turismo se había llevado mis ahorros. Siempre me pregunté cómo reaccionaría ante "Just can't get enough", me contagiaría? huiría despavorido? Compraría un paty? Esas cosas me exasperan, pero hacia atrás también hay perlas. Volviendo a tu disco, "Wrong" tiene además un video fabuloso. "Heaven" pinta bien. Me decepcionaría si hicieran otra cosa. No porque me haya vuelto conservador, sino porque las novedades las espero de otros lados.

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    1. People are people, Everything counts, Strangelove, Never let me down again: ahí me paro /// Ya en un plan más pedante: con Just can't get enough queda más o menos claro que el que la compuso dejó la banda para ir a formar Erasure, ¿no? /// El primero de Gahan solista está muy bueno (y el DVD en vivo también), el 2do, "Hourglasss" me parece más flojito; el de Martin Gore se lo regalé justamente a esta amiga que me metió en DM, pero nunca se me dio por escuchar más allá de un tema que pasaban en MTV /// Heaven pinta bien y los otros dos temas que andan dando vueltas en YT también: por ahí la pegan otra vez...

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    2. Error, error: Mientras no me podía dormir recordé que cuando Vince Clark dejó DM fue para armar Yazoo, pero se ve que después de 2 discos se cansó y se fue con Andy Bell para hacer canciones tipo Just can't get enough ;-)

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  2. Si pero Maronna está obnubilado por "My Bloody Valentine"(Dublín, desde 1983)con su nuevo disco, el 3°, después de mas de 22 a."mbv"

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    1. A pesar de que MBV tiene poco que ver con este post (pero ya los mencioné con placer en este http://bateadeofertas.blogspot.de/search/label/Soda%20%20Stereo ), espero que en algún momento el disco de MBV esté a un precio más accesible, porque es realmente muy bueno y me gustaría tenerlo, pero hay que pedirlo a Inglaterra y se vuelve medio prohibitivo (también se puede descargar, pero no es una opción tan atractiva para mí). El Gordo Maronna, por su parte, que le siga alimentando el ego a Calamaro y prendiéndole velas a NOB; mi agenda va por otro camino.

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